Propósitos para el Año 2012 sugeridos por Monseñor Dolan
- - Número 1 cada día: Oración de la mañana consagrando agradecidos a Dios el día
- - Número 1 cada semana: La Misa dominical la cumbre y el origen de la vida cristiana
- - Número 1 cada mes: Confesión el primer viernes pidiendo perdón porque fue un viernes que Jesús murió por nuestros pecados pidiendo la gracia de su Corazón.
Algunos hitos de su acción de pastorEl arzobispo de Nueva York Timothy Dolan recibió aplausos el domingo cuando, en la misa de ramos, defendió al papa Benedicto XVI ante quienes sugieren que ayudó a encubrir casos de abusos contra niños por parte de sacerdotes. La multitud ovacionó de pie al arzobispo en la Catedral de San Patricio y aplaudió por 20 minutos, después que éste leyó un comunicado en el que decía que el Papa «es el líder en purificación, reforma y renovación que la iglesia tanto necesita».

Aún así, Monseñor Dolan admitió que las denuncias de abuso de menores por algunos sacerdotes en Irlanda y Alemania e incidentes similares ocurridos en Wisconsin "nos han golpeado hasta dejarnos de rodillas una vez más" y tendieron una sombra sobre la Semana Santa.
El pastor de la segunda diócesis más grande de Estados Unidos pidió a los feligreses de Manhattan que rezaran por el pontífice. "Cada vez que esta atrocidad, este pecado horrendo, este crimen nauseabundo es denunciado, como debe ser, las víctimas y sus familiares reciben nuevas heridas, la gran mayoría de sacerdotes fieles bajan sus cabezas avergonzados de nuevo y católicos sinceros como ustedes experimentan otra dosis de conmoción, pena e incluso rabia", señaló el arzobispo.
El ultimo desafío que enumeró monseñor Dolan es el de confrontar "una cultura" con "muchas voces estridentes que quieren dejar fuera del ámbito público a Dios, a la moral, a la virtud y a la Iglesia".
Explicó que estas voces son las que dicen que "la religión está bien como un pasatiempo individual... pero no nos la impongan al resto de nosotros".
Sin la voz de la Iglesia, sostiene Dolan, "nuestro ámbito público queda reducido, como si la Iglesia no fuera parte del mismo, y lo que hace que Estados Unidos sea grande es que la religión siempre ha tenido un lugar fuerte y respetado". Aquellos que quieren excluir la voz de la Iglesia, dijo, están involucrados en un "secularismo galopante".
También explicó que "hay quienes tienen influencia e impacto en la sociedad y quieren quitarle fuerza a la religión; nosotros no podemos dejar que esto suceda" porque la nación, los individuos, el mundo y la cultura se pondrían peor.
"Tenemos algo que decir y, ¿saben qué?, queremos decirlo", concluyó.
En cuanto al tercer desafío para la Iglesia Católica en Estados Unidos, el arzobispo neoyorkino lo describe simplemente como "entrar en contacto e invitar a nuestra gente a que vuelva a casa".
"Me asusta sobremanera el descubrir que, en el espectro religioso de los Estados Unidos, el segundo grupo más identificable es el de las personas que dicen: 'Solía ser católico'".
Nosotros los obispos tenemos que hacer algo al respecto, insistió. "Tenemos que decir: 'No, no existe el ex-católico. Tu catolicismo está, de hecho, en tu ADN. Y, te guste o no, eres engendrado en él de la misma manera que en una familia natural'".
"Puedes decir: 'Estoy alejado de mi familia natural, ya no pierdo más el tiempo con ellos, tengo cosas que hacer'. Pero aún sigues siendo miembro de esa familia y es muy común que, tarde o temprano, hagas las paces con ella y vuelvas a casa", continuó.
En comparación con esto, "la Iglesia es nuestra familia sobrenatural", explicó. "Puede ser que estés disgustado con ella, puede ser que no aparezcas para la cena del Domingo, puede haber cosas que te enfurezcan... pero aún eres un miembro".
La Iglesia "es tu familia sobrenatural, y, ¿sabes qué?, te necesitamos y queremos que vuelvas a casa. Siempre eres bienvenido".
Luego el arzobispo desglosó las palabras de Jesús en cuatro desafíos prácticos que la Iglesia enfrenta para anunciar el Evangelio a todos los hombres, y mencionó primero la inestabilidad del matrimonio y la familia.
"Allí es donde tenemos la verdadera crisis vocacional", aseguró monseñor Dolan, señalando que "sólo el 50% de nuestros jóvenes católicos contraen matrimonio".
"Tenemos una crisis en la vocación a un matrimonio que sea para toda la vida, que implique el darse por completo, con amor y fidelidad. Si nos preocupamos de esto, tendremos todos los sacerdotes y religiosas que necesitamos para la Iglesia", dijo el arzobispo de Nueva York.