¿Está Dios en los blogs? ¿Qué hay que hacer para encontrarlo?--Padre Spadaro: En Internet se nota un aumento de necesidades religiosas. En mi libro hablo sobre el fenómeno, hago notar sus riesgos (pienso, por ejemplo en las llamadas «ciberreligiones» y las sectas), pero sobre todo trato de señalar los desafíos que hay que mirar con optimismo y discernimiento: la respuesta a las necesidades religiosas más auténticas. El «blog», término nacido de la contracción de dos palabras inglesas, web y log (diario), es una de las realidades más interesantes de la Red. Es un «diario en la Red». Quien tiene uno, escribe cada día pensamientos, ideas, notas, pero también auténticas y extensas reflexiones, incluso muy lúcidas. Cada «blog» está unido a otros «blogs» y todos juntos constituyen un verdadero sistema, definido por lo común como «blogsfera».
¿Existe Dios en estos mundos de los diarios en red? Aunque el dato sea muy relativo, hay cerca de 130 millones de páginas web en las que aparecen juntas las palabras «God» (Dios, en inglés) y «blog». Si buscamos «blogs» religiosos en la web mundial observamos un aumento continuo de presencias. No faltan ideas estimulantes. La revista «Christianity today» habla de una verdadera «revolución teoblógica» y de «blogsfera cristiana». Es muy variada e incluye espacios de reflexión y debate teológico entre estudiantes, «blogs» ligados a revistas cristianas, espacios personales, incluso de pastores y sacerdotes de inspiración religiosa.
--¿Es posible recorrer un camino espiritual en red?--
Padre Spadaro: El hombre en búsqueda de Dios hoy se pone también frente a una pantalla e inicia una navegación. Queda el riesgo de hacerse la ilusión de que lo sagrado y lo religioso está al alcance del «ratón»: basta un clic para pasar de un sitio de neobrujería al de una aparición mariana, o de un templo neopagano a un sitio de cristianos tradicionalistas. La red, por el hecho de que contiene de todo, puede compararse a una especie de gran supermercado de lo religioso. La Iglesia en cambio no es nunca un «producto» de la comunicación.
La fe, además, no está hecha sólo de información ni es lugar de mera transmisión, es decir no es sólo una emisora. Y, sin embargo, al observar esta proliferación de lo religioso en la red es posible hacerse una idea de la necesidad profunda de Dios que agita el corazón humano, siempre vivido de manera a menudo alienante y distorsionada. Darse cuenta de estas exigencias significa aprender a moverse en este ambiente digital de manera apropiada, proponiendo iniciativas adecuadas: la posibilidad de un diálogo espiritual, de tener puntos de meditación publicados de manera periódica, o enviados vía correo electrónico, y otras iniciativas.
--En un capítulo, usted habla de la red como modelo de Iglesia, ¿por qué?--Padre Spadaro: Las relaciones en la red funcionan si las conexiones están siempre activas: en el momento en que un nodo o una conexión se interrumpiera, la información no pasaría y la relación sería imposible. Si se piensa en la vid, en la que por los sarmientos corre la misma savia, nos damos cuenta de que no estamos muy lejos de la imagen de Internet. Por tanto, la red es una imagen de la Iglesia, en la medida en que se la entiende como un cuerpo vivo, si todas sus relaciones internas son vitales.
Por otra parte, la universalidad de la Iglesia y la misión del anuncio «a todas las gentes» refuerzan la percepción de que la red pueda proporcionar un modelo de un cierto valor eclesiológico.
Pero la imagen puede resultar ambigua: la Iglesia no podrá nunca ser entendida únicamente como una «comunidad virtual», ni «reducirse» a una red autorreferencial. La Iglesia no es una red de relaciones inmanentes, sino que tiene siempre un principio y un fundamento «externo». Si las relaciones en red dependen de la presencia y del eficaz funcionamiento de los instrumentos de comunicación, la comunión eclesial es radicalmente un «don» del Espíritu. (
Entrevista de zenit.org al padre Antonio Spadaro, SJ, redactor de la revista italiana «La Civiltà Cattolica», acaba de publicar el libro «Conexiones, nuevas formas de la cultura en tiempos de Internet» --«Connessioni, Nuove Forme della cultura al tempo di internet» (Pardes Edizioni).