lunes, septiembre 26

Como enseñar a rezar


Los hermanos mayores en la fe, los judíos, tienen un acervo espiritual que puede ser muy provechoso para los cristianos. En el artículo "Cómo enseñar a los niños a rezar en la sinagoga" los padres de familia encontrarán muy buenas sugerencias para "el arte de la oración" y la educación respectiva que, según Juan Pablo II es una pedagogía indispensable para crecer en la vocación a la santidad.


Vea también la siguiente noticia:
Un rabino israelí ha compuesto una oración para ayudar a los devotos judíos que han visitado páginas pornográficas cuando realizaban alguna búsqueda en Internet.

"Por favor Dios, ayúdame a limpiar la computadora de virus y fotografías maléficas que perturban y arruinan mi trabajo (...) así yo podré purificarme", dice la bendición de Shlomo Eliahu, rabino jefe de la ciudad norteña Safed.

domingo, septiembre 25

Los Audiovisuales y las dinámicas esconden el misterio







¿Se acuerda de la página "Yo acuso?". Pues, a través de los días recibimos unas respuestas. Para su comodidad las hemos reunido en una sola página.


¿Desea encontrar material para la catequesis? Haga clic aquí

viernes, septiembre 23

Las prostitutas entrarán antes al cielo - si se convierten





Sería trágico si esa parábola del Evangelio del domingo que viene (los dos hijos - Mt 21, 28-32) hiciera a los cristianos menos atentos a combatir el fenómeno degradante de la prostitución. Jesús tenía demasiado respeto por la mujer como para no sufrir, él primero, viéndola reducida a prostituta. Si la aprecia no es por su manera de vivir, sino por su capacidad de cambiar y de poner al servicio del bien la propia capacidad de amar. El Evangelio no empuja pues a campañas moralistas contra las prostitutas, pero tampoco a bromear con el fenómeno, como si fuera cosa de nada.

Hoy, entre otras cosas, la prostitución se presenta bajo una forma nueva que logra hacer dinero a manos llenas, sin los riesgos que siempre han corrido las pobres mujeres en la calle. Esta forma consiste en ver el propio cuerpo con la tranquilidad de estar tras una máquina fotográfica o una videocámara. Lo que la mujer hace –o es obligada a hacer— cuando se presta a la pornografía y a ciertos excesos de la publicidad es vender el propio cuerpo. Es una forma de prostitución peor, en cierto sentido, que la tradicional, porque no respeta la libertad y los sentimientos de la gente, imponiéndose a menudo públicamente, sin que nos podamos defender de ello.

Fenómenos así suscitarían hoy en Cristo la misma cólera que mostraba por los hipócritas de su tiempo. Porque se trata precisamente de hipocresía. Fingir que todo está en su sitio, que es inocuo, que no existe trasgresión alguna, ni peligro para nadie, dándose hasta un cierto --estudiado— aire de inocencia e ingenuidad al arrojar el propio cuerpo al pasto de la concupiscencia de otros.

(P. Cantalamessa)

miércoles, septiembre 21

Médicos con licencia para matar a bebés.

licencia para matar En Holanda se podrá matar también a los bebés. El ministerio de salud está elaborando los planes respectivos como informa „NRC Handelsblad“. Los bebés que sufren una enfermedad incurable o insoportable pueden ser eliminados legalmente. Ahora los médicos tienen licencia para matar hasta a los lactantes, a los recién nacidos, etc.

Desde el año 2002 se ha "despenalizado" la eutanasia. Está permitido solamente a partir de los 16 años (en casos excepcionales a partir de los 12 años) siempre y cuando haya un prognóstico sin esperanza y el paciente "libremente" y "después de reflexionar" solicita que lo maten. Se requiere la anuencia de otro médico más. El año pasado ha habido 1836 casos de eutanasia.

El desarrollo en los Países Bajos demuestra que es cierta la "teoría de la ruptura del dique". Al comienzo hay una hendidura pequeña por la cual se desliza un poco de agua. Pero poco a poco se agranda y sale una torrente devastadora. El presidente de la Áosciación de Médicos Alemanes, Jörg-Dietrich Hoppe en el „Deutschen Ärzteblatt“ de enero 2005 calificó así la decisión reseñada. Además no es la compasión que dicta la eutanasía de bebés. Cuidar a estos niños cuesta mucha plata. ¡Es muy peligroso nacer en Holanda!

lunes, septiembre 19

Benedicto XVI a los MSC


El Superior General saliente,P. Miguel Curran MSC, presenta el domingo pasado a Benedicto XVI el nuevo Superior General, P. Mark McDonald MSC, recién elegido. Y a la derecha, nuestros tres últimos Superiores Generales, los dos mencionados y el P. Kees Braun MSC.

Palabras de Benedicto XVI:
Rivolgo un cordiale benvenuto ai pellegrini di lingua italiana. In particolare saluto i Missionari del Sacro Cuore, che stanno celebrando il Capitolo Generale, ed auguro loro di vivere ed annunciare sempre con gioia l’amore misericordioso di Dio verso ogni uomo. A heartfelt welcome to Italian-speaking pilgrims. In particular, I greet the Missionaries of the Sacred Heart, who are celebrating their General Chapter, and I hope that they may live and announce always with joy the merciful love of God to all people.

En particular saludo a los Misioneros del Sagrado Corazón que están celebrando el Capítulo General y los animo a que vivan y anuncien siempre con alegría el amor misericordioso de Dios hacia todo hombre.

¡Ahora es el momento de salvación!






Señor, hoy que he vuelto a encontrarte
después de tanto tiempo transcurrido,
no permitas que el corazón arrepentido
olvide nuevamente cómo amarte.

Después de tantos años sepultado.
entre las sombras del pecado prisionero,
no me abandones Señor, que yo no quiero
sentirme otra vez desesperado.

De mi vida anterior, perdóname la herida,
fui culpable y me arrepiento,
ayúdame Señor, dame fe, dame aliento
para que cuando llegue la muerte, me des vida.
(Andrés del Puerto Bello, Señor, Poesías inéditas, cortesía catholic.net)

¿Cuánto tiempo que no se ha confesado?
Es hora de hacer una

viernes, septiembre 16

Antilengua, ¡que no! Al pan pan y al vino vino.


Se ha republicado el «Diccionario de la Antilengua» del profesor Liverani, una especie de diccionario de las «palabras pronunciadas para no decir lo que se tiene miedo de decir». Publicado por primera vez en 1993, se convirtió en herramienta de análisis fundamental para los que se dedican a la defensa de la familia y la vida.

«Nosotros pensamos sirviéndonos de las palabras y de su significado», aclara el periodista Liverani explicando el término «antilengua» --«el uso babélico de las palabras»--.

Pero «sin palabras o con idénticas palabras pero de significado distinto ya no podremos expresar ciertos conceptos»; «si suprimiera la palabra “madre”, me impediría a mí y a los demás pensar y expresar el relativo concepto», alerta.

Así, «si en lugar de decir “hombre en edad embrional” utilizo “producto de la concepción”, ya no daría al concepto de hombre al inicio de su vida el valor que tiene, sino que expresaría una idea banal válida también para los animales y me sentiría capaz de disponer de ese producto en la misma medida que cualquier otro producto de una elaboración: si me gusta y me sirve me lo quedo, si no lo tiro», ejemplifica.

«En la ley del aborto, en lugar de esta palabra se usa “interrupción del embarazo”, sobre todo porque esta expresión de tipo médico no evoca sentimientos ni emociones; además porque mientras el aborto se refiere a algo que afecta directamente al niño concebido, la interrupción del embarazo indica la modificación de una condición de la madre».

martes, septiembre 13

Benedicto XVI Angelus 11-09-2005


El 14 de septiembre, celebramos la fiesta litúrgica de la Exaltación de la Santa Cruz. En el Año dedicado a la Eucaristía, esta celebración cobra un significado particular: nos invita a meditar en el profundo e indisoluble lazo que une la celebración eucarística con el misterio de la Cruz. Cada santa misa, de hecho, actualiza el sacrificio redentor de Cristo. Al Gólgota y a la «hora» de la muerte en la cruz --escribe el querido Juan Pablo II en la encíclica «Ecclesia de Eucharistia»-- «vuelve espiritualmente todo presbítero que celebra la Santa Misa, junto con la comunidad cristiana que participa en ella» (n. 4).

La Eucaristía es por tanto el memorial de todo el misterio pascual: pasión, muerte, descenso a los infiernos, resurrección y ascensión al cielo, y la Cruz es la manifestación impactante del acto de amor infinito con el que el Hijo de Dios ha salvado al hombre y al mundo del pecado y de la muerte. Por este motivo, el signo de la Cruz es el gesto fundamental de la oración del cristiano. Hacerse el signo de la Cruz es pronunciar un «sí» visible y publico a quien murió por nosotros y resucitó, al Dios que en la humildad y debilidad de su amor es el Omnipotente, más fuerte que toda la potencia y la inteligencia del mundo. Después de la consagración, la asamblea de los fieles, consciente de estar ante la presencia real de Cristo crucificado y resucitado, hace esta aclamación: «Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ¡ven Señor Jesús!».

Con los ojos de la fe la comunidad reconoce a Jesús vivo con los signos de su pasión y, junto a Tomás, llena de maravilla, puede repetir: «Señor mío y Dios mío» (Juan 20, 28). La Eucaristía es misterio de muerte y de gloria como la Cruz, que no es un incidente en el camino, sino el pasaje por el que Cristo entró en su gloria y reconcilió a la humanidad entera, derrotando toda enemistad. Por este motivo, la liturgia nos invita a implorar con esperanza confiada: «Mane nobiscum, Domine!» ¡Quédate con nosotros, Señor, que por tu santa cruz has redimido al mundo!

María, presente en el Calvario ante la Cruz, está también con la Iglesia y como Madre de la Iglesia, en cada una de nuestras celebraciones eucarísticas (Cf. encíclica «Ecclesia de Eucharistia», 57). Por este motivo, nadie mejor que ella nos puede enseñar a comprender y a vivir con fe y amor la santa Misa, uniéndonos al sacrificio redentor de Cristo. Cuando recibimos la santa comunión, como María y unidos a ella, nos abrazamos al madero que Jesús con su amor ha transformado en instrumento de salvación y pronunciamos nuestro «amén», nuestro «sí» al Amor crucificado y resucitado.

P. Mark Macdonald: Nuevo Superior General MSC



El P. Mark Macdonald de la provincia norteamericana, un miembro del equipo Cor Novum por bastante tiempo, ha sido elegido hoy como Superior General durante el primer capítulo general del nuevo milenio. Nació el 22 de julio de 1942. Hizo sus primeros votos el 08 de septiembre de 1962 y fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1968. Además de su idioma habla perfectamente francés, castellano, italiano y portugués.


¡Felicitaciones!
Oremos por él para que el Señor lo asista en su nuevo servicio.

lunes, septiembre 12

El aborto es peligroso para la madre


Relacionando la historia del embarazo con el porcentaje de muertes los científicos han encontrado que el número de mujeres muertas que han tenido un aborto es TRES VECES MAYOR que el número de mujeres que han dado a luz. Si sabe inglés siga leyendo aquí y aquí

domingo, septiembre 11

Capítulo General MSC

Seguramente, desde el cielo, nuestro Fundador, el P. Julio Chevalier intercede por todos sus hijos de la Congregación MSC.

De todo corazón y con nuestra oración acompañamos a los compañeros Misioneros del Sagrado Corazón reunidos en Capítulo General para elegir al nuevo Superior General y para impulsar el crecimiento espiritual. Si desea seguir las peripecias del Capítulo nada más haga clic aquí

lunes, septiembre 5

Divorciados vueltos a casar (Benedicto XVI)

[En un diálogo de Benedicto XVI con los sacerdotes de la diócesis donde pasó sus vacaciones, otro sacerdote planteó el tema de la comunión a los fieles divorciados y vueltos a casar. Esta fue la respuesta del Santo Padre: ]

Sabemos todos que éste es un problema particularmente doloroso para las personas que viven en situaciones en las que son excluidas de la comunión eucarística y naturalmente para los sacerdotes que quieren ayudar a estas personas a amar a la Iglesia, a querer a Cristo. Esto plantea un problema.

Ninguno de nosotros tiene una receta, en parte porque las situaciones son siempre diferentes. Diría que es particularmente dolorosa la situación de los que se casaron por la Iglesia, pero no eran realmente creyentes y lo hicieron por tradición, y luego, encontrándose en una nueva boda no válida se convierten, encuentran la fe y se sienten excluidos por el sacramento. Éste realmente es un sufrimiento grande y cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe invité a muchas Conferencias episcopales y especialistas a estudiar este problema: un sacramento celebrado sin fe. No me atrevo a decir si realmente se pueda encontrar aquí un motivo de invalidez porque en el sacramento faltó una dimensión fundamental. Personalmente yo lo pensé, pero con las discusiones que hemos tenido he comprendido que el problema es muy difícil y que tiene que todavía hay que profundizar en él. Ahora bien, dada la situación de sufrimiento de estas personas, es necesario profundizar en ello.

No me atrevo a dar ahora una respuesta, en cualquier caso me parecen muy importantes dos aspectos. El primero: aunque no puedan recibir la comunión sacramental no están excluidos del amor de la Iglesia y del amor de Cristo. Una Eucaristía sin la comunión sacramental inmediata ciertamente no es completa, falta algo esencial. Sin embargo también es verdad que participar en la Eucaristía sin comunión eucarística no es igual a nada, implica estar siempre implicados en el misterio de la Cruz y de la resurrección de Cristo. Siempre es participación en el gran sacramento en su dimensión espiritual y pneumática; también en su dimensión eclesial, aunque no estrictamente sacramental.

Y puesto que es el Sacramento de la Pasión de Cristo, el Cristo doliente abraza de modo particular a estas personas y se comunica con ellas de otro modo, pueden sentirse así abrazadas por el Señor crucificado que cae a tierra y muere y sufre por ellos, con ellos.

Hace falta, pues, dar a entender que aunque desafortunadamente falta una dimensión fundamental, no están excluidos del gran misterio de la Eucaristía, del amor de Cristo aquí presente. Esto me parece importante, como es importante que el párroco y la comunidad parroquial hagan experimentar a estas personas que, por una parte, tenemos que respetar el carácter indivisible del sacramento y, por otra parte, que queremos a estas personas que también sufren por nosotros. Y tenemos que sufrir con ellos, porque dan un testimonio importante, porque sabemos que en el momento en que se cede por amor se comete una falta contra el mismo sacramento y entonces la indisolubilidad aparece cada vez menos verdadera.

Conocemos no sólo el problema de las comunidades protestantes sino también de las Iglesias ortodoxas que son presentadas a menudo como modelo en el cual se tiene la posibilidad de volverse a casar. Pero sólo la primera boda es sacramental: también ellos reconocen que los otros no son sacramento, son matrimonios en modo reducido, redimensionados en una situación penitencial: en cierto sentido pueden ir a la comunión pero sabiendo que ésta es concedida «en economía» --como dicen-- por un acto de misericordia que, sin embargo, no quita el hecho de que su boda no es un sacramento.

Otro punto que afecta a las Iglesias orientales sobre estos matrimonios es que han concedido la posibilidad de divorcio con gran ligereza y, por lo tanto, el principio de la indisolubilidad, verdadera sacramentalidad del matrimonio, queda gravemente herido.

Por una parte, pues, están el bien de la comunidad y el bien del sacramento que tenemos que respetar y por la otra el sufrimiento de las personas a las que tenemos que ayudar.

El segundo punto que tenemos que enseñar y también hacer creíble para nuestra misma vida es que el sufrimiento, forma parte necesariamente de nuestra vida en muchas formas. Y éste es un sufrimiento noble, diría yo. De nuevo hace falta hacer entender que el placer no lo es todo.

El cristianismo nos da alegría, como el amor da alegría. Pero el amor también es siempre renuncia a sí mismo. El mismo Dios nos ha dado la fórmula de qué es amor: quien se pierde a sí mismo se encuentra; quien asegura su vida se pierde.

Siempre es un éxodo y por lo tanto también un sufrimiento. El gozo verdadero es una cosa diferente del placer, la alegría crece, madura siempre con el sufrimiento en comunión con la Cruz de Cristo. Sólo aquí nace el gozo verdadero de la fe, de la que tampoco están excluidos si aprenden a aceptar su sufrimiento en comunión con el de Cristo.

viernes, septiembre 2

Mártir a los 14 años


Mártir con catorce años. Así se resume la vida de José Luis Sánchez del Río, quien según ha anunciado el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, arzobispo de Guadalajara, será beatificado junto a otros doce mártires en esa ciudad el próximo 20 de noviembre por disposición de Benedicto XVI.

El martirio fue presenciado por dos niños, uno de siete años y el otro de nueve años, que después se convertirían en fundadores de congregaciones religiosas.
(más)