viernes, julio 20
La sutil predicación de un artista contra la gula
En la historia del arte la representación de los adversarios de Cristo ha ido siempre vinculada a la esclavitud de las pasiones, en particular la ira, fácilmente representable en el rostro. La prominente tripa con la que Lucas Cranach el Viejo "castiga" al criminal contrapuesto a Dimas (el buen ladrón, así llamado en los evangelios apócrifos) es una muestra de la finalidad moralizante de la obra, y de la importancia que se concedió en aquellos años al exceso en el comer y el beber como signo de poca virtud.
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