lunes, agosto 31

Dadnos las pruebas
En la India Oriental, donde San Francisco Javier trabajó con tan admirable éxito con sus misiones, se hallan aún diseminadas algunas pequeñas cristiandades, cuya conversión se remonta al tiempo de las predicaciones de aquel gran Apóstol de las Indias. A uno de estos villorrios católicos, situado en la montaña, llegó un misionero protestante, el cual reunió la comunidad y le predicó su evangelio. Aquellas gentes, empero, le preguntaron si había sido enviado a ellas por el Papa de Roma, como Francisco, a lo que el protestante contestó con una sarta de groseros insultos contra el Papa y la religión católica, a la cual calificaba de idolatría. Adelantóse entonces el jefe del villorrio y dijo al pastor: «Dadnos pruebas de ello, como las daba San Francisco, y creeremos en lo que nos enseñáis." Quiso saber el protestante de qué pruebas se trataba, y ellos le refirieron tres estupendos milagros que en su comunidad había obrado San Francisco.

El protestante no pudo dar otra respuesta que callarse y largarse en seguida. También nosotros, al presentársenos los protestantes, los mahometanos y otros predicadores de religiones cualquieras, hemos de decir como aquel anciano: “¿Donde están las pruebas?” Sabido es, en efecto, que ni Mahoma, ni Lutero, obraron milagro alguno.
(Francisco Spirago, Catecismo

viernes, agosto 28

Porque la verdadera religión ha de ser con obras que agraden y honren a Dios, y ninguna cosa de cuantas hay en el mundo le agrada, sino sentir altamente de sus grandezas y perfecciones e imitarle en la santidad y pureza de vida, porque ésta hace al hombre semejante a Dios, que es la misma santidad y pureza.

Y pues la semejanza es causa de amor, síguese que los que esta santidad y pureza de vida tuvieren, serán los que le agradarán y honrarán, de donde también se infiere que sola la religión cristiana es la verdadera, pues ella es la que más altamente siente de las grandezas de Dios y de sus divinas perfecciones, y la que mayor santidad y pureza de vida profesa y enseña (Luis de Granada, Introduccion del Credo).

sábado, agosto 22

Ustedes los padres, ¿qué herencia dejan a sus hijos?

He aquí la carta que les ha escrito su padre; esta es la herencia de los padres justos, que legan en herencia a sus hijos la justicia. Los padres según la carne dejan en herencia a sus hijos el oro y la plata; pero los justos dejan esto a sus hijos: la justicia. Los patriarcas eran muy ricos en oro y plata, y próximos a la muerte, no les dieron ninguna orden, excepto respecto de la justicia, pues ella permanece por siempre.

El oro y la plata son corruptibles (1 P 1,18), pertenecen a la miserable tienda de este tiempo tan breve. Pero la justicia pertenece a la morada de lo alto y le queda al hombre para siempre. Porque la herencia que les dan sus padres es la justicia.

Pórtense bien en el Señor y en la buena voluntad de la justicia que Dios les da día tras día, hasta su salida.


¿Quién escribió esto? Allá, por el siglo IV, vivió un monje llamado San Ammonas, sucesor de San Antonio Abad. Vale la pena que lea sus carta pausadamente. Hágase su discípulo/a, su hijo/a espiritual. Y recuerde que los monjes querían ser cristianos de verdad. Y esto nos interesa a todos los bautizados. Lo que ha leído fue su última última carta. Atrévase a leerlas todas.

(Sus cartas)

Y ustedes, los padres, ¿qué dejan a sus hijos?

viernes, agosto 21

Mi esposo era un chiquillo irresponsable... Me he casado con la dueña de la verdad.

Ella decía de él: "No era el tipo de marido, el apoyo que yo estaba buscando, era un chiquillo irresponsable"... Desde luego tuvieron hijos bastante seguidos... Él decía: "Yo me he casado con la dueña de la verdad, cada vez que expresaba una opinión, ella la consideraba un disparate..."

El cambio ocurrió en una celebración, ella me contó (en presencia de su marido): tantas veces he rezado al Señor que mi esposo cambiara.... esta vez sentí dentro de mi algo nuevo que me empujó a rezar así: «Señor, quiero amar a mi esposo tal como es pero no puedo, ayúdame....» Así empezó el cambio, ella dijo que ahora ya no tengo un chiquillo sino un varón que me quiere, el jefe de hogar que había deseado...». Él dijo: Ya no es más la "dueña de la verdad", me escucha, podemos discutir pero siempre encontramos un entendimiento, y si hemos tenido unos roces, nunca nos acostamos sin haber hecho las paces. (Lea más)

martes, agosto 18

La Virgen María y la Eucaristía

Celebramos ... la gran fiesta de la Asunción de María al Cielo y ... leemos en el Evangelio estas palabras de Jesús: "Yo soy el pan vivo bajado del cielo" (Juan 6, 51). No podemos permanecer indiferentes ante esta correspondencia, que gira en torno al símbolo del "cielo": María ha sido "elevada" al lugar del que su Hijo había "bajado".

Naturalmente este lenguaje, que es bíblico, expresa con términos figurativos algo que no entra completamente en el mundo de nuestros conceptos e imágenes. Pero, ¡detengámonos un momento a reflexionar! Jesús se presenta como el "pan vivo", es decir, el alimento que contiene la vida misma de Dios y es capaz de darla a quien come de Él, el verdadero alimento que da vida, que alimenta profundamente. Jesús dice: "si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar es mi carne por la vida del mundo" (Juan 6, 51).

Pues bien, ¿de quién ha tomado el Hijo de Dios su "carne", su humanidad concreta y terrenal? La tomó de la Virgen María. Dios tomó de Ella el cuerpo humano para entrar en nuestra condición mortal. A su vez, al final de la existencia terrena, el cuerpo de la Virgen fue llevado al cielo por parte de Dios e hizo que entrara en la condición celestial. Es una especie de intercambio en el que Dios siempre toma la iniciativa, pero en cierto sentido, como hemos visto en otras ocasiones, tiene también necesidad de María, del "sí" de la criatura, de su carne, de su existencia concreta, para preparar la materia de su sacrificio: el cuerpo y la sangre para ofrecerla en la Cruz como instrumento de vida eterna y, en el sacramento de la Eucaristía, como alimento y bebida espirituales.



Queridos hermanos y hermanas: lo que le sucedió a María es válido también, de manera diferente aunque real, para todo hombre y mujer, porque Dios nos pide a cada uno de nosotros que le acojamos, que pongamos a disposición nuestro corazón y nuestro cuerpo, toda nuestra existencia, nuestra carne --dice la Biblia--, para que Él pueda habitar en el mundo.

Nos llama a unirnos a Él en el sacramento de la Eucaristía, Pan partido para la vida del mundo, para formar juntos la Iglesia, su Cuerpo histórico. Y si nosotros decimos "sí", como María, en la misma medida de este nuestro "sí" tiene lugar también para nosotros y en nosotros este misterioso intercambio: quedamos asumidos en la dignidad de Aquél que ha asumido nuestra humanidad.

La Eucaristía es el medio, el instrumento de esta transformación recíproca, que tiene siempre a Dios como fin y como actor principal: Él es la Cabeza y nosotros los miembros; Él es la Vid, y nosotros los sarmientos, quien come de este Pan y vive en comunión con Jesús, dejándose transformar por Él y en Él, queda salvado de la muerte eterna: ciertamente muere como todos, participando también en el misterio de la pasión y de la Cruz de Cristo, pero ya no es esclavo de la muerte y resucitará el último día para gozar de la fiesta eterna con María y todos los santos.

Este misterio, esta fiesta de Dios comienza aquí abajo: es misterio de fe, de esperanza y de amor, que se celebra en la liturgia, especialmente eucarística, y se expresa en la comunión fraterna y en el servicio al prójimo. Pidamos a la Virgen santa que nos ayude a alimentarnos siempre con fe del Pan de vida eterna para experimentar ya en la tierra la alegría de Cielo (Benedicto XVI).

Lea también lo que dijo Juan Pablo II sobre la Asunción de la Virgen María.

domingo, agosto 16

¿Enamoramiento = AMOR?

Si los medios de comunicación tienen la culpa de casi todos los males que afligen al mundo, no es ocioso endilgarles también la culpa de esta confusión que existe entre enamoramiento y amor.

Todos los días nos bombardean con canciones, programas y películas de amores equivocados, de cosas que no son amor sino deseo, necesidad, necedad y tequieros tequileros.

En el enamoramiento, cuando el amante dice al amado "te quiero", es que está borracho de su propio sentimiento y en el fondo sólo se está amando a sí mismo, usando el puente del otro.

Decir "te quiero" es cosificar a la otra persona y hacerla propiedad; decir "te quiero" equivale a decir "te necesito", "me agarro a ti porque llenas mi vacío, mi necesidad y apego". ¿No es esto en el fondo egoísmo y engaño?


Lea:Enamorados tienen relaciones pre-matrimoniales.

viernes, agosto 14

Testimonios de los jóvenes

¿Se acuerda de la Jornada Mundial de la Juventud con el Papa Benedicto XVI en Australia? He aquí unos testimonios para avivar la fe

miércoles, agosto 12

Dios se ha hecho visible en Cristo, en la Iglesia y también en tí.

"Hay una cierta visibilidad de Dios en el mundo, en la Iglesia, que debemos aprender a percibir. Dios ha creado al hombre a su imagen, pero esta imagen ha sido cubierta de tanta suciedad por el pecado, que en consecuencia Dios casi no se veía más en ella. Así el Hijo de Dios se hizo verdadero hombre, perfecta imagen de Dios: en Cristo podemos así contemplar también el rostro de Dios y aprender a ser nosotros mismos verdaderos hombres, verdaderas imágenes de Dios.

Cristo nos invita a imitarle, a llegar a ser semejantes a Él, para que en cada hombre se transparente de nuevo el rostro de Dios, la imagen de Dios. A decir verdad, Dios había prohibido en el Decálogo hacer imágenes de Dios, pero esto era con motivo de las tentaciones de idolatría a las que el creyente podía estar expuesto en un contexto de paganismo.

Sin embargo, cuando Dios se hizo visible en Cristo mediante la encarnación, se hizo legítimo reproducir el rostro de Cristo. Las imágenes santas nos enseñan a ver a Dios en la figuración del rostro de Cristo. Tras la encarnación del Hijo de Dios, se ha hecho por tanto posible ver a Dios en las imágenes de Cristo y también en el rostro de los santos, en el rostro de todos los hombres en los que resplandece la santidad de Dios. Lea más sobre Imágenes sagradas

lunes, agosto 10

La hija de una chica violada opina sobre el aborto


Impresionante el testimonio de Pam Stenzel, estadounidense madre de 3 hijos, experta en temas de familia y educación, con convicciones cristianas profundas, muy popular por su modo directo de comunicarse con miles de jóvenes alumnos de escuelas públicas.

Pam es una señora joven, agradable, más bien regordeta, con una especial simpatía, capaz de mantener embobado a un auditorio de cientos de chicos y chicas. Habla con un lenguaje directo, coloquial y bastante contundente sobre temas relacionados con el sexo y los jóvenes. Es capaz de arrancar lágrimas a las jovencitas y, en otro momento, provocar una carcajada general. Es hija de una chica que fue víctima de una violación con 15 años de edad. Su madre no quiso abortar y dio a su hija Pam en adopción. 44 años después Pam Stenzel da su opinión sobre la posibilidad de abortar en caso de violación (video duración y 2' 5").

domingo, agosto 9

Un esposo y cinco hijos - Cuatro maridos y un hijo

«Si pudiera volver a empezar, me buscaría un marido que trabaje y me dedicaría a nuestros cinco hijos». A esta conclusión llegó Eva Herman, una bella y famosa presentadora de televisión alemana. El problema es que su vida ha sido casi lo opuesto: cuatro esposos y un hijo.

Eva Herman fue hasta hace poco la conocidísima conductora del noticiero transmitido por ARD, el canal público más importante de Alemania. Inteligente, rubia, de ojos azules, era para muchos y muchas el modelo de una mujer moderna plenamente realizada. Aún no tenía 30 años cuando ya dirigía el noticiero más importante de todo el país.

Por ello su libro «El principio de Eva. Por un nuevo feminismo», publicado por la editorial Pendo Verlag, ha despertado una polémica en el país. Su tesis llama la atención, sobre todo, porque parece contradecir sus propias opciones de vida. El libro se ha convertido en un incómodo interrogante para quienes veían en ella un modelo a imitar.

El mensaje central de «El principio de Eva» podríamos resumirlo así: «Queridas amigas: ¿vale la pena sacrificar lo más nuestro, es decir, nuestra maternidad y nuestra capacidad para hacer del hogar un lugar cálido y acogedor, con tal de llegar a una presunta realización profesional?». Su respuesta tiene dos letras: no.

Alemania es uno de los países con más baja tasa de natalidad en Europa y algunos, entre ellos Eva Herman, acusan a las mujeres de este hecho. Alice Schwarzer feminista y directora del semanario Emma comparte la teoría de que no es obligación de las mujeres impedir la extinción de la especie humana. Ellas quieren tener hijos, pero también quieren trabajar y realizarse profesionalmente.

Margot Käsmann, de la iglesia protestante, atiza el fuego: «Está demostrado que quienes no quieren tener hijos son, sobre todo, los hombres y no las mujeres, porque tienen miedo a comprometerse».


Mientras tanto Eva, surfeando sobre la polémica, precisa su pensamiento: «Es completamente equivocado --dijo mientras presentaba su libro en Berlín-- reducir mi tesis a simplemente «volvamos todas a la cocina»». Sin embargo, ha reiterado: «la mujer debe volver a ser mujer, y no una fea imitación del hombre».


Según un sondeo hecho sobre mil personas, el 75% de los entrevistados considera anticuada su postura. Resultado enigmático, pues el libro se vende como pan caliente. A lo mejor mintieron los entrevistados… o quizás Eva Herman está diciendo algo que nadie se atreve a reconocer públicamente. (Por Marco Antonio Batta, L.C. / Buenas Noticias )

viernes, agosto 7

(La Santa Misa en cuentos) 13. La Fiesta del Abuelo: El guión de la Santa Misa

Descubre el Misterio de los Misterios La pequeña calle que siempre estaba tan silenciosa, se había transformado. En las casas ondeaban pequeñas banderas. Ante la casa de abuelo había un mástil alto con una bandera larga. La puerta de la casa estaba adornada con una guirnalda. El pino de jardín estaba cubierto de tiras de oro. Todo el mundo se daba cuenta, se celebraba una fiesta.

En verdad, una fiesta. Abuelo, todos los de la calle lo llamaban así, celebraba un triple jubileo: Sesenta y cinco años de pertenencia a una fabrica prestigiosa, veinticinco años de labor como inventor en favor de la fabrica, y sus 95 años edad. Era un hombre muy importante y apreciado en la fabrica. Muchas ideas nuevas y sus inventos hicieron que desde técnico fuera promovido hasta gerente. Era indispensable en la compañía. Cuando se jubiló, seguía ayudando por sus consejos, estudios y experimentos. Su amabilidad hacía que todo lo mundo lo quisiera. A todos les había ayudado alguna vez. Vivía en le pequeña calle silenciosa en una casa unifamiliar. La habían construido de manera que las grandes ventanas de la sala de estar miraban hacia el jardín y esto hacía que casi fueran una unidad.

Puntualmente a las 9. 30 a.m. entró un ómnibus enorme a la pequeña calle silenciosa y unas cincuenta personas bajaron del bus. Era el coro de la empresa. También llegó un gran auto costoso. El chofer abrió la puerta y se apeó el director general y el directorio en pleno. Todos llevaban ternos oscuros con corbatas plateadas como se suele hacer en momentos solemnes. Abuelo quiso darles la bienvenida en la puerta. Pero no lo hizo. Así que sólo , apareció cuando el ama de casa, su hija, había llevado a los caballeros a la sala de estar. Los caballeros y la familia del abuelo tomaron asiento en la sala de estar. El coro se apostó en la pradera del jardín. Las grandes ventanas estaban abiertas. Jardín y sala parecían una unidad. De los costados podían participar también los vecinos. Se acercaron unos músicos. Con flauta y trompeta tocaron una música solemne para dar comienzo a la fiesta. Abuelo de ninguna manera quiso dejar de dar la bienvenida a todos los huéspedes. Se disculpó por no haberlos recibido en la puerta. Dijo: "Me había olvidado de tomar mi medicina. Por eso llegué tarde". También dijo que le apenaba que los huéspedes tenían que soportar la incomodidad del viaje. Los cantantes ofrecieron luego una canción muy festiva. Cuando terminaron ellos, un joven trabajador dijo unas palabras que mencionaban el trabajo, la gratitud y la alegría.

Luego todos se sentaron. El director del personal leyó un informe que había preparado. Él mismo había comenzado como aprendiz bajo la dirección de abuelo. Se relataron recuerdos serios y alegres. En el centro estaban siempre la fábrica y el abuelo.

Cuando había terminado el director del personal, le tocó nuevamente al coro. Su canto era como una respuesta al informe presentado.

Entonces se levantó el director general. Declaró: "Puedo darles una noticia especialmente hermosa. El Presidente de la República ha condecorado al dueño de la fiesta con la Cruz de Caballero.". Luego añadió un pequeño discurso y alababa a abuelo como la cabeza de la fábrica. Le deseó salud y bienestar para muchos años. Todos aplaudieron al abuelo y dieron tres "hurrás" y el trompetista tocó fuerte su instrumento. Uno después de otro los presentes se acercaron para felicitar a abuelo.
Luego del discurso del director general entraron dos mozos. El primer hotel de la ciudad los había enviado. Estaban vestidos de uniformes colorados y perecían unos generales. Pusieron la mesa con bandejas de plata, unos bocadillos y también trajeron vasos. Cuando el desayuno estaba preparado se levantó abuelo para decir un discurso. Por lo menos repitió doce veces la palabra "gracias". Al final dijo: "Todos ustedes saben que me importa mucho la religión. Por eso les ruego aceptar mi costumbre en momentos importantes y decir conmigo el padrenuestro." Todos lo hicieron. El Señor director general pareció no saber de memoria todo el padrenuestro. Pero le pareció conmovedor como todo rezaban juntos. Luego se repartieron los bocadillos y se escanció el vino. A todos les gustaba mucho. Cuando los cantores se habían fortalecido cantaron de nuevo un gran himno solemne. Abuelo dijo un pequeño discurso final. Luego todos los presentes, la familia, los vecinos y el directorio en pleno se unieron en una canción común. Luego con muchas palabras alegres subieron al ómnibus y al carro de lujo. Los vecinos se alejaron lentamente para volver a sus casas. Todos comentaban unos con otros sobre lo hermoso que había sido la fiesta de abuelo. Cada uno dijo: "Se la mereció".

Tomás, el bisnieto de abuelo, de doce años, había participado en todo esto. Era una chico que pensaba. El día siguiente visitó a su mejor amiga. Era la hija mayor de abuelo y su ama de casa, su abuela. "Abuela, ¿esta fiesta a ayer no fue acaso como una Misa?" La abuela no comprendió bien: "Anteayer hemos celebrado la Misa de salud de abuelo en la Iglesia Parroquial". - "No estoy hablando de esto. Quiero decir lo de ayer, la celebración con el coro de la empresa". "Tomás, esto no fue una Misa. Como acólito no deberías cometer un error de este tipo". Tomás se sintió un poco ofendido: "Por supuesto, yo sé eso. Lo que quiero decir que todas las cosas se siguieron una a la otra como en la Misa". "¿Cómo es eso?" se admiró la abuela. "Había lo de la trompeta y de la flauta, como un canto de entrada, y cuando abuelo se disculpó por su tardanza de un cuarto de minuto, pensé que era como cuando al comienzo de la Misa pedimos perdón, y cuando cantó el coro me recordó el gloria de la Misa". "Mira, dijo la abuela, realmente nunca lo habría pensado de esta manera". "Fíjate, cuando el trabajador dijo su invocación, fue breve y solemne como cuando hace la oración el párroco. Sólo le faltaba extender las manos." "Me parece que estás exagerando", le dijo la abuela. Tomás se entusiasmó con la idea: "Tienes que conceder lo siguiente: el director del personal leyó su informe como nuestro lector cuando proclama la lectura. Cuando el jefe máximo habló de una noticia alegre de la condecoración ha hablado con unción igual que el párroco los domingos." "Tomás",le reprendió la abuela.

Tomás continuó victoriosamente con su argumentación: " Los mozos del Hotel Intercontinental, ¿acaso no eran como los acólitos, con ropa más colorada que nosotros? Y luego había el discurso de abuelo. Habló igual como el párroco: 'Demos gracias al Señor nuestro Dios', igual como se dice en el prefacio. La abuela lo miró orgullosa de su nieto y sus pensamientos. Pero no le dijo nada de esto sino se hizo la indiferente: "¿Realmente?". Tomas se reía: "¿Te has diste cuenta que el gran jefe no sabía rezar el padrenuestro? Se puso a tartamudear. Pero el padrenuestro era como en la Iglesia antes de la comunión". "¿No vas a comparar el comer los bocadillos y tomar el vino con la comunión cuando recibimos a Jesús? Hasta ahí no más, hijo mío". La abuela otra vez se hizo como si se opusiera. Tomás contestó: "Claro que no es lo mismo. Pero las dos cosas son iguales en una cosa, la comida sagrada y la comida de la fiesta de abuelo, las dos son comida. Una para el alma, otra para el cuerpo. También la comunión es comida". La abuela quiso burlarse un poco cantando un canto de comunión pero no le salió bien.

Entonces Tomás pudo presentar su argumentación final: "Quizás te das cuenta ahora que el himno del coro se cantó justo como el canto en el momento de la comunión. La palabra final de abuelo y cuando dijo: 'Que lleguen con bien a su casa', era como la oración final de la Misa y cuando el sacerdote dice: 'Podéis ir en paz'".
La abuela lo interrumpió: "Tengo una idea. Te toca hacer una tarea para la profesora de religión. En primer lugar, mañana toca presentarla. En segundo lugar, ¿por qué no te sientas y anotas lo que hemos hablado? Yo en tu lugar lo pondría todo en dos listas una al lado de la otra y quizás puedes completarlo todo un poco más". "Muy buena idea", dijo Tomás y desapareció corriendo. Durante esa tarde no se escuchó nada de Tomás. Sentado en su cuarto escribió lo siguiente:

Fiesta de Abuelo Santa Misa Entrada: Trompeta y Flauta Entrada Canto de Entrada Saludo de Abuelo y Disculpa Saludo y Rito Penitencial Canta el Coro Señor ten piedad y Gloria La Invocación Festiva Oración del Sacerdote Informe, leído por el director Lectura Canta el Coro Canto de respuesta La entrega de Condecoración Buena Noticia (Evangelio) Discurso del Director General Prédica del párroco Los mozos ponen la mesa Ofertorio - ayudan acólitos Palabras de gratitud del abuelo Prefacio: "Demos gracias al... Ruego del abuelo: padrenuestro Padrenuestro Bocadillos y vino de honor El banquete sagrado de la comunión Canta el coro Canto de Comunión Palabra final de abuelo Oración final "Que lleguen bien a casa" Podéis ir en paz.

Dos días más tarde Tomás llega al colegio. Murmuraba dentro de sí: "Vieja bruja". Este título lo había copiado de su bisabuelo que, cuando estaba de buen humor, decía de toda mujer: "Vieja bruja. "Me ha ensuciado mi lista con puro punto de interrogación". En verdad ella había marcado con un punto de interrogación "Señor, ten piedad y Gloria". También al lado de "Lectura" y otro en "prédica y ofertorio". Luego una interrogante gruesa y roja entre prefacio y padrenuestro. Abajo había escrito:"Tenemos que hablar sobre esto. La nota viene más tarde. Se te reconoce que tu tarea libre tiene mucho valor".

Un día más tarde había clase de religión en la penúltima hora. La última clase fue cancelada. Tomás tenía que quedarse. Le hubiera gustado pinchar a la "vieja bruja". La catequista era la esposa del profesor de historia de Tomás. Sabía bastante. Fue una conversación muy hermosa. "Tu tarea libre es muy buena. Me hubiera gustado darte un "excelente". Pero hay que aclarar los interrogantes. Luego lo escribes todo de nuevo. No es un examen ni una composición. Mira:¿Porqué escribes junto "Señor ten piedad y Gloria?" Tomás sabia contestar: " Hace unos días el párroco habló con el director del coro parroquial. El párroco gruñía de descontento porque el coro había cantado de manera muy triste el "Señor ten piedad" de una Misa cantada moderna. El director se defendía. Luego dijo el párroco: "El 'Señor ten piedad' no es un acto penitencial. Fue una aclamación al emperador. Igual que el gloria con sus aclamaciones ha sido tomado del cortejo de triunfo del emperador. El 'Señor ten piedad' y el 'Gloria' son unas aclamaciones a Cristo Rey al comenzar la Misa". "Te has defendido bien",dijo la catequista", borremos el punto de interrogación. Ahora aquí tú escribes 'Lectura'. En realidad el Misa tiene dos lecturas antes del Evangelio".

Tomás argumentó en contra: " Pero sólo los domingos y fiestas. Por lo demás muchos son flojos y leen sólo dos." "Bien, borremos el segundo punto de interrogación, dijo la profesora, pero aquí: Luego del discurso o la prédica haces seguir de inmediato el ofertorio". "Ay de mí, me estoy volviendo viejo, dijo Tomás en una neta imitación del bisabuelo, no me he fijado que luego del discurso han aclamado al abuelo con tres hurras y con aplauso cerrado. Es algo como el 'Credo' en la Misa". "Insértalo, por favor" dijo la catequista.

"Ahora llegamos al problema más grandote. Has hecho muy bien al colocar el prefacio al lado de discurso de agradecimiento de abuelo. Pero te has comido el santo, el canon y la consagración. ¿Cómo vas a encontrar un paralelo en la fiesta de abuelo?" Tomás calló un momento. Luego tosió un poco y dijo como dudando: "Lo del 'santo' es fácil, sencillamente ponemos un canto d el coro." "Pero el canon, la consagración", insistía la profesora. "El canon es tan corto que uno ni se fija en él". "Pero dime, ¿cómo vas a dejar de lado el relato de la última cena, el punto central en el canon cuando se realiza la consagración?" La profesora había puesto el dedo en la herida. Tomás había llegado al final de sus argumentos.

Pero ahora se inició la solución: "El anáfora es una parte de la Eucaristía, la acción de gracias, el discurso de abuelo en la fiesta. Entonces hay que comparar: Canon, iniciado por el prefacio = Discurso de agradecimiento del festejado. Pero jamás ni en manera alguna podrá compararse lo que se indica con la palabra 'consagración'. Esto es un acontecimiento sobrenatural que realiza Dios mismo. Es el cielo que irrumpe en la tierra. Escapa al ojo y al oído pero es tan real como es real Dios. Lo que dice Dios, eso se realiza. En este lugar pinto unas cruces solamente. Esto nos recordará que aquí esté la cruz y aquí está Dios."

Cuando Tomás llevó tres días más tarde la hoja de nuevo al colegio tenia el siguiente aspecto:

Fiesta de Abuelo Fiesta de Dios (Santa Misa) Entrada: Trompeta y 'Flauta Entrada: Canto de entrada, Saludo y disculpa de abuelo: Saludo y Rito penitencial, Canto de Coro: Sr. ten piedad y Gloria, Invocación festiva: Oración del Sacerdote, Informe por el director; Lectura, Canto del Coro: Salmo responsorial, Mensaje de Condecoración Buena Noticia: Evangelio, Discurso Director General: Predica del Sacerdote, Aplauso, "hurra": Credo: Felicitaciones y buenos deseos de todos: Peticiones, Mozos ponen la mesa: Ofertorio, Agradecimiento abuelo: Prefacio Eucaristía, Canto del Coro: Santo +++++++++++++ Padrenuestro: Padrenuestro, Vino de Honor Bocadillos: Banquete sagrado - Comunión, Canta el Coro: Canto de comunión, Palabra final de abuelo: Oración final, "Lleguen bien a casa": Podéis ir en paz...

Vea también un testimonio desde Uganda

jueves, agosto 6

Los sacerdotes rezamos diariamente por todos ustedes. ¡Devuelvan el favor!

El Papa Benedicto XVI ha compuesto una oración por los sacerdotes con ocasión del Año Sacerdotal que el Pontífice inauguró el viernes 19 de junio, Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y Jornada de Santificación Sacerdotal, y que conmemora el 150 aniversario de la muerte de San Juan María Vianney, el Cura de Ars. Vea también el Decreto respecto a las Indulgencias que pueden ganar durante el Año Sacerdotal. ¡Recen por sus sacerdotes, por favor!

miércoles, agosto 5

¿Conoce su catecismo? ¿Qué significa el nombre de Jesús? ¿Por qué es llamado Cristo?

81. ¿Qué significa el nombre de Jesús?
El nombre de Jesús, dado por el ángel en el momento de la Anunciación, significa «Dios salva». Expresa, a la vez, su identidad y su misión, «porque él salvará al pueblo de sus pecados» (Mt 1, 21). Pedro afirma que «bajo el cielo no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos» (Hch 4, 12). (Compendio resumiendo los nn. 430-435 y 452 del Compendio resumiendo los nn. 436-440 y 453 del Compendio resumiendo los nn. 436-440 y 453 del Catecismo de la Iglesia católica )

82. ¿Por qué Jesús es llamado Cristo?
«Cristo», en griego, y «Mesías», en hebreo, significan «ungido». Jesús es el Cristo porque ha sido consagrado por Dios, ungido por el Espíritu Santo para la misión redentora. Él es el Mesías esperado por Israel y enviado al mundo por el Padre. Jesús ha aceptado el título de Mesías, precisando, sin embargo, su sentido: «bajado del cielo» (Jn 3, 13), crucificado y después resucitado, Él es el siervo sufriente «que da su vida en rescate por muchos» (Mt 20, 28). Del nombre de Cristo nos viene el nombre de cristianos. (Compendio resumiendo los nn. 436-440 y 453 del Catecismo de la Iglesia católica )

martes, agosto 4

¿Què piensa Usted de los sacerdotes? Entérese lo que enseña el Santo Cura de Ars

Celebramos hoy la fiesta de San Juan María Vianney, Cura de Ars, patrono de los párrocos y de los sacerdotes. Son 150 años que ha pasado al Padre y desde allí nos sigue enseñando.

Tómese el tiempo y contemple sus ensñeanzas



Ore por los sacerdotes con las palabras de Benedicto XVI

¿Sabe cuántes iglesias evangélicas existen en este momento?



En este momento existen 34 000 (en palabras: treintaicuatro mil) iglesias evangélicas. Todas dicen: LA BIBLIA ES UNA. Por favor, ¿pueden explicar por qué cada una de ellas tiene su interpretación particular?

¿Con qué derecho dicen que SU interpretación de SU iglesia es la verdadera? ¿Quién la garantiza?

En cambio, los católicos en TODO EL MUNDO aceptamos UNA SOLA INTERPETACIÓN, la que está garantizada por la TRADICIÓN, es decir, la Iglesia una, santa, católica y apostólica que interpreta la Biblia de manera unida desde los apóstoles hasta hoy. Ahí la Biblia es una.

Los queridos hermanos evangélicos quieren salvarnos a todos. Los admiro porque aman a Cristo, aman la Palabra de Dios y nos acusan a los católicos que estamos cometiendo el pecado gravísimo de "idolatría". Dicen que adoramos estatuas y a imágenes: interpretación equivocada de cabo a rabo.

Por favor, ¡pónganse ustedes de acuerdo entre los 34 000 (en palabras: treintaicuatro mil) interpretaciones y luego vengan a hablarnos a los católicos!

lunes, agosto 3

Espera el matrimonio para tener relaciones sexuales

En unos días Tim Tebow cumplirá 22 años de edad, es mariscal de campo de los Florida Gators, se ha convertido en el jugador de mayor proyección en la NCAA (la liga universitaria) y ya es una estrella nacional. Tebow nunca ha ocultado su profunda fe cristiana y hace unos días dejó sin palabras a decenas de reporteros cuando admitió en una rueda de prensa que ha decidido preservar su castidad y esperar al matrimonio para tener relaciones sexuales.

Tebow no dudó un segundo en responder al periodista que le preguntó si "se está guardando" para el matrimonio. "Así es", dijo Tebow brevemente y a continuación indicó que estaba listo para la siguiente pregunta. Sin embargo, en el video de la conferencia de prensa, se escucha a un periodista que no puede formular pregunta alguna. Tebow empezó a reír y dijo "creo que ustedes se han sorprendido. No pueden siquiera hacer otra pregunta. Yo estaba listo para esa pregunta. Creo que ustedes no lo estaban".

En otro momento, Tebow explicó a los periodistas que para él, la exposición que recibe en la prensa es una bendición porque gracias a su fama, ha sido capaz de compartir su fe cristiana con muchas personas. Tebow también manifestó su alegría por la publicidad dada a la historia de su madre que ha ayudado a otras mujeres a optar por no abortar a sus hijos no nacidos. En efecto, la madre de Tebow servía como misionera junto al padre del futbolista en Filipinas cuando estaba embarazada de Tim.

Durante la gestación, la madre contrajo una infección severa y los médicos le propusieron abortar para salvar las dos vidas. La mujer se opuso y superó la infección. Tim nació con perfecta salud.

"Hay mucha gente que ha decidido no someterse a un aborto, porque escuchó la historia de mi mamá, o que han sido alentados porque comparto mi fe en la televisión o en los reportajes", dijo Tebow, quien suele lucir citas bíblicas en el rostro durante los partidos.

Tebow creció ayudando a sus padres en la misión cristiana de Filipinas. Fue educado en casa por su madre, quien inculcó en todos sus hijos fuertes valores cristianos.
Tebow fue el primer atleta educado en casa en recibir el Trofeo Heisman, el máximo galardón para los jóvenes futbolistas estadounidenses.

Vea también el noviazgo católico.

sábado, agosto 1

El combate para poder vivir en comunión



"La comunión es un combate de todo momento.
La negligencia de un solo instante puede pulverizarla; basta una nimiedad;
un solo pensamiento sin caridad,
un juicio conservado obstinadamente,
un apego sentimental,
una orientación equivocada,
una ambición o un interés personal,
una acción realizada por uno mismo y no por el Señor.
[...]
Ayúdame, Señor, a examinarme así:
¿cuál es el centro de mi vida: tú o yo?
Si eres Tú, nos reunirás en la unidad.
Pero si veo que a mi alrededor
poco a poco todos se alejan y se dispersan,
es signo de que me he puesto a mí mismo en el centro"

(Cardenal van Thuan, Preghiere di speranza. Tredici anni in carcere, Cinisello Balsamo 997, pp. 44-45).

¿Jesús tenía altoparlantes para hablar a los 5000?

¿Cómo se explica que Cristo hablara a grandes muchedumbres desde una loma o un bote? ¿Tenía por ventura altoparlantes o televisión? Eso preguntan muchos; y eso creyeron algunos Santos Padres, suponiendo que milagrosamente Cristo agigantaba su voz como la del homérico Sténtor: hacía su garganta estentórea y predicaba a los gritos. No fue así.

Hoy sabemos cómo fue: “multiplicaba” su voz lo mismo que los panes, con la ayuda de los Apóstoles: eso no es problema para las gentes llamadas de “estilo oral”. Tienen a modo de unos altavoces naturales. Pasaba esto: Cristo recitaba lentamente su recitado rítmico-mnemónico delante del grupo de discípulos, que lo repetía; y -créase o no- lo retenía de memoria, e inmediatamente los “matethoi” repetían las palabras del Maestro a las cabezas de cada grupo; los cuales hacían la misma operación: repetían y retenían. Así se multiplicaba el pan de la Palabra.
(P. Leonardo Castellani, El Evangelio de Jesucristo , Ed. Vórtice, Bs. As., 1957, Pág. 148-151)